Figura de Eros

En la actualidad la imagen que podemos tener de Eros a través del arte (sobre todo a partir del Renacimiento) es la de un niño alado y regordete que dispara flechas para que la gente se enamore. Para los que ahondan un poco más en la mitología se encuentran a Eros como un dios menor hijo de Afrodita, quien con el paso del tiempo acabó por ser la divinidad principal del amor, el sexo y la fertilidad que hasta entonces habían sido dominio de Eros. El propio nombre de Eros (Ἔρως en griego antiguo) significa literalmente «amor». La misma palabra para los helenos servía para nombrar tanto al dios como al sentimiento.

Entre los siglos XI y VIII antes de nuestra era en Grecia se comenzó una unificación lingüística, cultural y religiosa. No fue algo organizado, si no que se produjo en base a las invasiones, guerras, conquistas y comercio entre los diferentes pueblos que habitaban esa zona. Con la unificación de los cultos se necesitaba reconfigurar el panteón. Hesíodo describe el nacimiento de Afrodita de la espuma del mar con Eros e Himeros (el dios de la lujuria y el deseo sexual) acompañando su aparición. Posteriormente otros escritores clásicos interpretaron que tanto Eros como Himeros nacieron justo después de Afrodita de la misma espuma del mar o a su lado. Esta es la escena que tantas veces se ha reproducido en el arte a lo largo de la historia: con los pequeños dioses alados revoloteando sobre Afrodita en una concha o caracola. Otras genealogías hacen a Eros hijo de Afrodita y Ares y ocupa el lugar de su madre como una especie de criado o mensajero haciendo que los mortales y dioses se enamoren. Aunque otras versiones le atribuyen esta paternidad a Hermes, Hefesto o incluso a Zeus. Platón por su parte en El Banquete lo hace hijo de Poros (la oportunidad) y Penia (la pobreza).

Pero nos encontramos todavía con una ascendencia diferente, la que da el propio Hesíodo en la Teogonía. Allí el poeta explica que Eros surgió tras el caos primordial junto con Gea (la Tierra) y Tártaro (el Inframundo). El comediógrafo Aristófanes contaba en Las Aves que Eros surgió de un huevo dorado puesto por Nix (la Noche), quien lo había concebido con Érebo (la Oscuridad). En los misterios eleusinos era adorado como Protógonos (el primero en nacer). Es justo por estas últimas genealogías por donde podemos entender mejor a Eros, ya que si lo englobamos en el mito de Afrodita queda reducido a un dios secundario que hace lo que su propia madre ya se encargaría de hacer.

Tres Erotes cruzan el mar llevando regalos de amor una liebre, una corona de flores y una faja. Eros, Potos e Himeros.
Tres Erotes cruzan el mar llevando regalos de amor: una liebre, una corona de flores y una faja. Los nombres de los dioses, Eros, Potos e Himeros, están inscritos en el jarrón.

Eros era quien encendía la llama del amor en los corazones de los dioses y los mortales. Iba armado con un arco y flecha, con una antorcha encendida, una flauta o una lira. Con el paso del tiempo sus dominios pasaron a Afrodita, que a pesar de ganar cada vez más relevancia no pudo eclipsar a Eros y en muchos lugares se les seguía rindiendo culto juntos. También, junto con el desarrollo de la filosofía, la figura de Eros se fue desdoblando en otros dioses como Anteros (dios del amor correspondido y vengador del amor no correspondido), Hedílogos (dios el engatusamiento y la adulación), Hermafrodito (dios del matrimonio heterosexual), Himeneo (dios de las ceremonias de matrimonio y de los ritos hierogámicos), Hímeros (el dios del deseo incontrolable y del amor no correspondido), Peito (diosa de la seducción), Potos (el dios del deseo, el anhelo o la nostalgia amorosa) y por último quedaría el propio Eros que pasaría a controlar el amor homosexual y el deseo en todas sus formas. Ninguno de estos dioses parece haber tenido un culto independiente por sí mismo si no que siempre han estado asociados a Afrodita o como mucho a Eros.

Eros Farnesio
Eros Farnesio

De esta forma podríamos entender tres Eros diferentes: el Eros de las antiguas cosmogonías, el Eros hijo de Afrodita y el Eros de los filósofos. El primer Eros, el de las cosmogoías, era una de las causas fundamentales de la formación del cosmos. Él es el poder unificador del amor que trae armonía y orden a todo lo que estaba en conflicto, es decir, el Caos. Se le describe como uno de los primeros dioses y también se dice que surge del huevo del mundo haciéndolo hijo de algunos de los dioses primordiales o incluso no atribuyéndole ningún parentesco ya que habría surgido por sí mismo. Más tarde los poetas lo harían hijo de Afrodita, con diferentes padres según la versión representándole como un joven apuesto. No es hasta mucho más tarde de Alejandro Magno que los poetas empiezan a describir a Eros como un niño travieso y hasta algo cruel del que ni los dioses ni los hombres estarían a salvo. Esta versión es la que más trascendió a los romanos y que dio origen a Cupido. En esta etapa no tiene ese carácter unificador de los elementos caóticos del universo o con el amor que une a la especie humana, simplemente se encarga del amor sensual del que no puede escapar ninguna criatura viviente ni los dioses. Incluso en el periodo helenístico se le representa con los ojos vendados. Por último, los filósofos entendían a Eros más un concepto para explicar el amor o como el mundo se unía y desunía atribuyéndole al amor una cognoscencia divina.

Tampoco debemos confundir a Eros con el Cupido romano. Igual que dentro del paganismo se dice que Afrodita y Venus no son la misma, que tienen y son energías diferentes, con Eros y Cupido pasa igual. Las primeras apariciones de Cupido entre los romanos eran bastante similares a las del Eros griego, el segundo, el hijo de Afrodita. Con la expansión y avance del Imperio Romano, Cupido se transformó directamente en la versión heredada del imperio de Alejandro Magno, tal y como comentábamos un poco más arriba. Es importante entender que lo que nos cuenta Ovidio en las Metamorfosis tiene que ver con Cupido y no con Eros. También debemos de ser conscientes que todo el simbolismo de las flechas de oro y de plomo de Cupido no se encuentran en Eros, del que los griegos solo le concebían con flechas doradas.

Rescatar entonces el sentido del primer Eros y de los primeros cultos, sin su vinculación con Afrodita ya sea como su hijo y parte de su séquito o como una conceptualización filosófica, nos puede ayudar a conectar con este dios. Sabemos que en Beocia (particularmente en Tespias) el culto a Eros destacaba principalmente pudiendo ser este uno de los primeros núcleos de su culto. Allí se le rendía culto como un dios celeste que dominaba sobre los vientos que traían las lluvias que fertilizaban los campos, además era el dios de la fertilidad y el amor en todas sus vertientes. La representación del Dios en Tespias era una piedra sin labrar, erguida, como en muchos cultos de la fertilidad que nos podemos encontrar a lo largo de toda Europa. En esa misma ciudad se celebraba cada cinco años las Erotidas, un festival en honor a Eros. Otros lugares importantes de su culto nos los entramos en Esparta, Samos y Parión. Más tarde junto con Afrodita su culto se localizaba en Atenas y en Mégara, aunque allí donde hubiera un gimnasio se podía encontrar un altar o una estatua del dios donde se le rendía culto principalmente como dios de las uniones homosexuales.

Eros sosteniendo un cervatillo
Eros sosteniendo un cervatillo

Entonces ¿a qué Eros nos podemos dirigir? En realidad la espiritualidad de cada uno es única y solo uno sabe como puede encajar a Eros dentro de sus propias prácticas para conectarse con la divinidad. Desde este Santuario encontramos que es mucho más fértil acercarnos a Eros según la concepción de los mitos cosmogónicos, los primeros cultos y los cultos mistéricos. De esta forma Eros se erige como un dios que pone orden al universo (justo lo que significa cosmos en griego antiguo), que lo unifica todo bajo la fuerza del amor y que le influye la potencia para que siga expandiéndose y reproduciéndose. Esa misma concepción aplicada a nuestra vida mundana acaba por llevarnos al amor en todas sus formas: fraternal, platónico, amistad, sexual, el amor propio… Además como un dios vinculado al sexo en todas las concepciones que ha tenido a lo largo de toda la historia nos da la oportunidad en nuestros días de trabajar desde la espiritualidad todos los temas relacionados con la sexualidad, la identidad de género y la atracción.

Pero no solo podemos vivir de la teoría, la práctica también es necesaria por eso aquí están algunas de las correspondencias más elementales para que podamos montar un altar a Eros y empezar a trabajar con Él:

Atributos

  • Arco y flechas
  • Antorchas
  • Lira
  • Aulos (flauta doble)
  • Huevo
Epítetos
  • Abros (Aβρός) – Dulce
  • Aerio (Aέριος) – Brumoso, infinito
  • Agnós (Ἁγνός) – Puro
  • Akis frenón (Aκίς φρενῶν) – El que dispara al corazón
  • Algesidoro (Aλγεσίδωρος) – Incitador del dolor
  • Biótoio (Bιότοιο) – Vida, sustancia de la vida
  • Crisópteros (Xρυσόπτερος) – De alas doradas
  • Difues (Διφυής) – De doble naturaleza
  • Eleuterio (Ελευθέριος)– Liberador
  • Elpis (Eλπίς) – Esperanzador
  • Eskhetlios (Eχέτλῐος) – Cruel
  • Erómane (Ἐρωμᾰνής) – Enloquecido de amor
  • Eupálamo (Εὐπάλαμος) – Hábil, diestro
  • Fanes (Φανη) – Resplandeciente
  • Gonoeis (Γονόεις) – Fructífero
  • Holoi (Ὁλου) – Todo, completo
  • Kálistos (Kάλλιστος) – El más hermoso
  • Kouros (Kοῦρος) – Muchacho (en el sentido de joven)
  • Lisimeles (Λυσιμελής) – El que afloja los miembros
  • Paidárion (Παιδάριον) – Muchacho
  • Paixón (Παίξων) – Juguetón
  • Poikilóptero (Ποικιλόπτερος) – De alas iridiscentes
  • Protogonos (Πρωτογόνος) – Nacido primero
  • Pteroeis (Πτερόεις) – Alado
  • Purídromo (Πυρίδρομος) – El que corre por un camino de fuego
  • Toxota (τοξοτες) – Arquero
  • Toxalkes (Τοξαλκής) – Poderoso con el arco
Animales
  • Liebre
  • Gallo
  • Carnero
  • Ciervo
  • Delfín
  • Cangrejo
Plantas
  • Violetas
  • Menta
  • Membrillo
  • Pera
  • Manzana
  • Canela (asociación moderna)
  • Vainilla (asociación moderna)
Colores
  • Púrpura de Tiro
  • Dorado
Piedras
  • Celestita
  • Selenita
  • Cuarzo rosa
  • Coral rojo
  • Rodocrosita
Punto cardinal
  • Este
  • Oeste
Ofrendas

 

  • Flores frescas
  • Aromas (aceite esencial, incienso)
  • Frutas
  • Sexo
Chakra
  •  Anahatha (corazón)
Rev. Roble Tormenta

Rev. Roble Tormenta

Guardián y Director del Santuario de Eros, Primer Sacerdote y Oráculo de Eros. Sacerdote de Primer Grado de la Tradición Nativista Correlliana de la Wicca. Wiccano y brujo desde 2004. Portador de la Luz de Hécate. Miembro de la Orden de Artífices y de la Orden de los Tejedores de Paz, ambas pertenecientes a la Tradición Nativista Correlliana. Máster en filósofía, community mannager, redactor y editor, artista.
Rev. Roble Tormenta

Rev. Roble Tormenta

Guardián y Director del Santuario de Eros, Primer Sacerdote y Oráculo de Eros. Sacerdote de Primer Grado de la Tradición Nativista Correlliana de la Wicca. Wiccano y brujo desde 2004. Portador de la Luz de Hécate. Miembro de la Orden de Artífices y de la Orden de los Tejedores de Paz, ambas pertenecientes a la Tradición Nativista Correlliana. Máster en filósofía, community mannager, redactor y editor, artista.

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2 comentarios en “Introducción a Eros”

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